domingo, 20 de abril de 2008

Los animales exóticos no son mascotas


Todos hemos querido alguna vez tener una mascota pero últimamente parece que tener una gato o un perro como mascota es una vulgaridad y, sin embargo, traerse de manera ilegal un exótico o comprarlo en la tienda de al lado de casa "mola mazo".


Lo malo viene cuando dicha mascota es una serpiente, un cocodrilo o incluso una tarántula o un escorpión ya que el problema radica en que no lo son, no pueden serlo. No se puede domesticar un animal silvestre, no se le puede enseñar a que haga sus necesidades en una cajita o sacarlo a pasear para que las haga en el jardín.


Además se trata de un negocio casi invisible. Centenares de tarántulas, insectos, peces y mamíferos se extraen del país ilegalmente cada año. El contrabando de animales es un negocio silencioso, que según cifras de la ONU se ha consolidado como la tercera actividad ilícita que mueve más dinero en el mundo, después del tráfico de drogas y de armas. Se ejecuta a pequeña escala, pero reporta enormes ganancias (una tarántula azul del Orinoco cuyo precio allí es de 2 euros aquí se cotiza a mas de 200 euros)
En España la suelta de seres alóctonos se pierde en la historia. Especies hoy tan nuestras como el camaleón (el único de su clase en Europa), la mona de Gibraltar (el único primate del continente europeo), la gineta y el gamo, fueron introducidos hace mucho en la península Ibérica, algunos hace más de 1.000 años. Son la cara más amable de un manejo insensato de la biodiversidad. Pero la moneda tiene otro lado mucho más dramático y es importante que conozcamos el dato que estima que el 39% de las extinciones de animales que se han producido en los últimos 400 años ha sido causado por la introducción de especies exóticas.
Tortugas de florida en arroyos madrileños o cotorras argentinas en la Casa de Campo abandonadas por sus amos y desplazando a especies autóctonas. Otras introducidas con fines cinegéticos o pesca deportiva pero todas ellas son consideradas la mayor amenaza para la diversidad biológica después de la destrucción del hábitat.

La educación es fundamental y sobretodo la educación de los niños. Los animales exóticos son antes que nada seres vivos. No son un simple recurso pedagógico que pueda ser comprado, usado, deteriorado y abandonado.Nacen, crecen, se alimentan, se reproducen y mueren, igual que nosotros.

No se deben convertir en juguetes diseñados para satisfacer los antojos infantiles y de quienes no discriminan bien entre capricho y apego, salvo que los mayores se lo enseñen.
Se responsable y no compres animales exóticos...ellos te lo agradecerán.
Enviado por:
Jorge Calvo G.



1 comentario:

Anónimo dijo...

nose amigo pero no creo que tengas ningun derecho a juzgar a todos los que tienen animales exoticos.
se que ahi gente muy irresponsable que se los compra y luego se cansa y los abandona,pero tambien estamos los que tenemos pasion por estos animales(yo concretamente las serpientes)y las cuido cada dia y no les falta de nada y estan totalmente adaptadas.No digo que sean cariñosas ni aprendan mucho pero no le hago daño a nadie teniendolas y les doy mas de lo que podrian encontrar en su habitat